Tanto el Ayuntamiento lagunero como la consejería de Educación del Gobierno de Canarias aportan una ayuda económica para el funcionamiento del centro, reduciendo con ello la aportación de las familias con hijos allí atendidos. Según explicó su director, Arquímedes Valdés, los resultados y la evolución de los niños avalan este trabajo pedagógico, que está a su vez respaldado por trabajos científicos de universidades como Columbia, Oviedo, UCLA o La Laguna.
Denominado Escuelita de Ilusiones, el centro está ahora ubicado en un espacio anejo al centro ciudadano San Francisco de Paula, en Los Baldíos, y atiende a 22 niños con autismo, divididos en dos turnos. La atención de los alumnos corre a cargo de profesionales de la educación, a través de una supervisión individualizada y constante.
El alcalde y la consejera, junto a la concejal de Bienestar Social, Blanca Pérez, garantizaron la continuidad de la ayuda de ambas administraciones a este recurso pedagógico especializado, que ya cuenta con una notable demanda en base a sus resultados.
El centro está concebido como una escuela de transición para la normalización de niños con conductas autistas, valiéndose para ello de técnicas derivadas de las últimas evidencias científicas referidas a la atención al autismo, y también presta ayuda y asesoramiento a sus familias. Va dirigido a niños autistas de entre 2 y 15 años de edad con dificultades en la integración escolar, que hace necesaria una enseñanza individualizada acorde con sus necesidades educativas especiales.
Es el primer proyecto de estas características que se desarrolla en Canarias y su estrategia se basa en el aprendizaje intensivo, la enseñanza individualizada, el currículo individual, el inicio de la enseñanza lo más tempranamente posible y la utilización de procedimientos de enseñanza con evidencia científica.